La leyenda del árbol que encierra a tres niños en Aculco

Por: Jack Victoria

Marzo 20, 2019..- Entre peñas y cascadas se encuentra una de las poblaciones más bellas del Estado de México: Aculco, pueblo mágico que te hace viajar en el tiempo .

Caminar por sus calles, es todo un deleite; arquitectura colonial, techados rojos y un característico empedrado, son testigos de algunos mitos y leyendas que han corrido a lo largo del tiempo y que gracias al misticismo que emana en el lugar han cobrado relevancia en los habitantes del municipio.

Una de las postales más emblemáticas que tiene este municipio es una casa que se encuentra a lado de los lavaderos públicos y la cual se caracteriza por un portal que es sostenido por columnas de cantera, con ventanas y puerta de madera. A lado de ella, se encuentra un misterioso árbol de pirul, en torno al cual existe una historia.

UNA ESCALOFRIANTE  LEYENDA 

Cuenta la leyenda, que hace varios años; existió una mujer que se caracterizaba por su fina complexión delgada, piel bronceada y larga cabellera negra que peinaba en forma de trenza para lucir cada fracción de su bello rostro.

A pesar de que era evidente que muchos hombres estuviesen interesados en ella, ninguno se animaba a acercársele debido; en ese entonces, a su extraña hermosura. Además, la gente del pueblo decía que no era una muchacha confiable ya que su familia practicaba magia negra.

Así, creció un temor que la encapsuló en el ojo del huracán y que ocasionó que  nadie la mirara a los ojos.

El tiempo pasó, y frente a la indiferencia y desprecio de los pobladores, la muchacha se convirtió en mujer con un profundo deseo de convertirse en madre. Estaba convencida que a pesar de las habladurías de la gente, podría formar una familia feliz y demostrar que podía llevar una vida tan normal como la de aquellos que la criticaban.

Al no cristalizar su sueño, y convencida de que nunca lo lograría, se dejó ceñir por energías oscuras. Esto ocasionó que su dulce semblante y actuar cambiara a la inversa; ya no era la joven tierna y soñadora, ahora sería una mujer llena de ira y odio; Situación que se consumó debido a las constantes burlas que le hacían los vecinos del lugar.

Con la actitud amarga que ahora la embargaba, la mujer juró cobrar venganza a costa de su propia existencia. Oriundos del lugar mencionan que luego de este hecho,  se escuchaban gritos extraños y macabros en la casa de esta señora, lo que les hacía sospechar que ella había celebrado un pacto con el diablo

Poco a poco, Aculco fue testigo del terror que vivían sus habitantes y de la desaparición; primero, de un niño, luego de dos, y finalmente de tres. La gente pensó que la ahora apodada ‘bruja’, tenía algo que ver.

Con armas y fuego en mano, los pobladores se dirigieron hasta el domicilio de la misteriosa mujer,  dispuestos a lincharla, pero fue más el temor y la vibración tan extraña que sentían a la hora de estar en ese lugar que no pudieron hacer nada. Algunos entraron en un estado de profundo shock.

Pasmados por una densa neblina que se apareció en el lugar, de pronto escucharon una extraña voz que provenía del árbol de pirul.  Los pobladores creyeron que era el de la mujer de la que todos se habían burlado. Algún valiente desesperado, dio un hachazo al árbol y de pronto se manifestó un profundo y doloroso grito infantil.

Luego de esto, la bruja comenzó a burlarse y confesó  que ese despiadado llanto provenía de las almas de los tres niños desaparecidos, mismos que dijo tener atrapados al interior del pirul. La bruja advirtió que cada que lastimaran al árbol, los pequeños sufrirían las  consecuencias.

Devastadas por el dolor, las madres de esos niños desparecidos, suplicaron no maltratar al árbol, dando así origen a la leyenda de la bruja que atrapó a tres niños en el interior de un pirul, misma que hasta el día de hoy parece un relato de ficción.

Actualmente, algunos inquilinos del lugar aseguran que si clavas algo filoso al árbol,  primero saldrá una especie de líquido blanco, enseguida se teñirá de rojo como simulación al cuento arriba mencionado. Incluso comparten que si pones atención escucharás los murmullos de los niños y enseguida las risas de la bruja.

Y esto, puedes comprobarlo en tu siguiente visita a Aculco.

 

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